CUIDAD FORTIFICADA DE CAMPECHE
Las
llamadas murallas de Campeche son las edificaciones que históricamente
sirvieron como muro defensivo de la ciudad de San Francisco de Campeche,
capital del actual estado de Campeche, México. Las sucesivas autoridades de
este puerto del Golfo de México construyeron un sistema defensivo para proteger
a la población y hacer frente a los ataques de los piratas que fueron
frecuentes en los primeros siglos de la dominación española, a partir de la
conquista de Yucatán en
el siglo XVI y hasta finales del siglo XVIII, en que propiamente cesaron tales
incursiones.
Se sabe que hubo incursiones ofensivas de piratas en
contra de San Francisco de Campeche desde el siglo XVI. No fue, sin embargo,
sino hasta entrado el siglo XVII cuando se hicieron los primeros esfuerzos
constructivos para proteger a la ciudad y repeler los ataques de los
filibusteros. Por la iniciativa del gobernador de la provincia de Yucatán, de
la que entonces formaba parte el puerto de Campeche, el mariscal Carlos de Luna
y Arellano, fueron construidos los tres primeros fuertes que habrían de
establecer la defensa del emplazamiento: el de San Benito, el de San Bartolomé
y el llamado del Bonete. Alrededor del año de 1663 las tres fortificaciones
estaban concluidas pero no tuvieron la eficacia que se esperaba de ellas en
razón de la distancia que las separaba una de la otra. Era relativamente fácil
apoderarse de ellos en virtud de su aislamiento, como ocurrió en el caso del
fuerte de San Benito en el mes de febrero de 1663, que tras rendirse al ataque
de los piratas de Eduard Kenyuew, fue demolido por los invasores.
Si alguien puede contar esas historias como hechos verdaderos son los
campechanos, herederos de una importante ciudad que fue atacada en el pasado
por varios piratas, por lo cual tuvo que construir una gran muralla a su
alrededor y una serie de fortificaciones para protegerse. Al paso del tiempo,
estas características históricas y arquitectónicas la convirtieron en
Patrimonio Mundial, reconocido por la UNESCO, el 4 de diciembre de 1999.
Localizada
al sur poniente de la península de Yucatán, la ciudad de Campeche es el único
puerto de la región. Tiene una notable Puerta de Tierra, formada por una parte
de su enorme muralla original, de 400 metros de largo por 8 metros de altura.
Sus calles trazadas a escuadra lucen impecables después de que sus inmuebles
fueron restaurados y pintados de colores llamativos. Invitan a recorrerlas. La
zona "A" de monumentos históricos presenta una forma de hexágono
irregular de 45 hectáreas y corresponde a la ciudad que estuvo amurallada.
En esta zona se localiza una alta densidad de inmuebles
de valor patrimonial, como la Catedral con su afamado Cristo del Santo
Entierro, tallado en ébano con incrustaciones de plata muy al estilo de las
imágenes de Sevilla, España; el templo de San Román y su Cristo Negro; y el
Teatro del Toro con su fachada neoclásica. De todo el sistema de
fortificaciones vale la pena visitar el Fuerte de San Miguel, construido en el
siglo XVIII, convertido en estupendo museo de arte maya y colonial.
Durante
el gobierno de Juan Francisco Esquivel, quien mandó elaborar un plano de la
villa en el que figuraban los tres fuertes señalados, se inició la
reconstrucción del de San Benito misma que se terminó durante la gestión del
gobernador Sancho Fernández de Angulo Sandoval re inaugurándose el 15 de
noviembre de 1676, ahora con el nombre de San Carlos, en homenaje al rey Carlos
II.
Otra
nueva incursión de piratas que fue muy gravosa para la población, ocurrida en
1678, obligó a considerar el amurallamiento del puerto. El proyecto tuvo la
real aprobación y fue financiado mediante impuestos especiales a la exportación
de sal desde el puerto y colaboraciones tanto de la corona española como del
gobierno de Yucatán, entonces encabezado por Juan Bruno Téllez de Guzmán. Los
trabajos concluyeron en 1704, tras 18 años de esfuerzos. La muralla levantada
de forma hexagonal cubrió un perímetro de 2620 m con una altura promedio de 8,4
m y un espesor de 2,6 m también promedio. Unía entre sí ocho baluartes, también
construidos durante ese periodo que auxiliaban en la defensa de la plaza y que
fueron: San Carlos, Santa Rosa, San Juan, San Francisco, San Pedro, San José,
Santiago y Nuestra Señora de la Soledad. El sistema se completaba con seis
castillos distribuidos entre la sierra y las playas circunvecinas.
Hay un plano de la ciudad en el Archivo de Indias,
fechado en 1751, que señala la presencia, además de las murallas y sus
baluartes, de dos puertas: la del mar, también llamada Puerta del Muelle y la
de tierra, denominada Puerta Nueva. Otro plano de 1786 indica la existencia de
dos puertas más, la de Guadalupe y la de San Román. Se sabe que San Francisco
de Campeche fue la única ciudad puerto de la Nueva España que fue amurallada de
esta manera.
La destrucción de tal sistema que nunca fue inexpugnable propiamente
dicho, aunque sí dio una cierta tranquilidad a la población, empezó hacia fines
del siglo XIX con la modernización de la ciudad. La instalación de comercios y
de puntos de servicios para el poblado, la construcción del tranvía citadino
más tarde, proyectos de vialidad de diversas épocas finalmente, llevaron a la
demolición parcial pero severa de las murallas. En la actualidad existen cerca
de 600 m de murallas que se
mantienen como testigos de la histórica estrategia defensiva del puerto y que
son patrimonio cultural de los campechanos.
Héctor
Pérez Martínez, historiador de Campeche, escribió que las murallas nunca fueron
instrumento particularmente útil en la defensa de la ciudad, en parte por el
hecho de que su construcción fue concluida cuando ya la piratería estaba en
decadencia.
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